Tu nuca con su inigualable orgullo
precinta los tesoros con un lazo.
Deja apenas expuestos
al día y a la luz,
sólo unos rubios vellos
que la tarde presenta
como un triunfo de la naturaleza.
Yo te estudio y me aplico
por no perder el año y
tengo todo ganado.
El futuro, el presente
y el pasado resuelto,
en el acto de verte.
Vas de perfil incógnita y expuesta al
despiadado transcurso
en el ligero tren de la belleza.
(c) Lino Elías Sapiainen