Del libro "Los bellos ojos del ladrón" (2004)
Actualmente tengo una nueva casa, preciosa,
incluso ahora, que aún no la he reparado.
Toda gris y envejecida,
con todas las ventanas rotas,
los vidrios destrozados,
la madera podrida.
Es hermosa por el sol que recibe
y por la terraza que está todavía
cubierta por completo de chatarra.
Desde aquí se puede ver
casi toda la ciudad que asemeja
una batalla lejana al ocaso.
Yo amo esta casa porque es bonita
silenciosa y fuerte. Me parece
tener aquí en casa a otra casa, de sombra
y en la vida otra vida, perpetua.
((c) Traducción Lino Elías Sapiainen)