In Memoriam M.S.
Madre, tierra venerable
de anchos y morenos brazos
de los consabidos pasos
que caminan junto al padre.
Se alza hoy tu canto noble
que suena a tambor sencillo
con el candor y el brillo que
alivia un corazón pobre.
Alma de todos los vientos
sonriendo trepada al Pampa
tarareando vas la zamba
que ha de abrigar nuestro aliento.
Negros tonos del mineral,
sabia luz de la semilla,
rojo cántaro de arcilla,
tibio faro de un boulevard.
Ronda tu fantasma ya,
bailando está en la avenida,
abrió en la ciudad la herida
de alma que canta y no está.
Te has ido entonando un son,
despacio tu voz lo acuna.
Hoy te vas y eres la luna
con que sueña el corazón.
Mataró, 5 octubre 2009
(c) Lino Elías Sapiainen